A pocos días de finalizar el verano, las altas temperaturas darán paso a otras más suaves, momento idóneo para que los titulares de las instalaciones de calefacción, si no lo han hecho ya, pongan a punto sus calderas y circuitos de calefacción antes de la llegada del frío y del consiguiente encendido.

Para anticiparse a este momento, desde Agremia (Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía) recomiendan seguir una serie de pautas para preparar las instalaciones.

  • Revisión y limpieza de las calderas. El verano y principio del otoño, con las calderas aún apagadas, es la mejor época del año para acometer la limpieza y revisión de estos equipos, sea cual sea el combustible que utilicen, y realizar un análisis de combustión, de tal manera que garantice que la misma es correcta y que la evacuación de los gases se realiza correctamente al exterior. Todo ello contribuirá a garantizar la seguridad de nuestra instalación y optimizar el consumo energético de la misma reduciendo el gasto derivado de su utilización durante todo el invierno.

 

  • Realizar las mejoras necesarias y una revisión previa al encendido de todo el circuito de calefacción. Para evitar incidencias en el sistema, es conveniente comunicar a la empresa mantenedora los posibles inconvenientes que hayan aparecido durante el final de la temporada anterior o el verano para darles solución antes de comenzar la temporada de frío. Asimismo, y aunque no es obligatorio, sí es recomendable que el mantenedor realice una revisión del circuito previa al encendido. En dicha revisión deberá vigilarse el correcto funcionamiento de las válvulas o llaves de los radiadores, ya que podrán detectarse fugas en radiadores, y la ausencia de aire en el interior de los mismos que pueda provocar ruidos molestos, o cualquier otra anomalía en el funcionamiento de nuestro sistema de calefacción.

 

  • Aprovechar las subvenciones que existen para la sustitución de calderas no eficientes. Es recomendable consultar en el ayuntamiento o comunidad autónoma donde se ubique la finca las ayudas existentes. En estos momentos, por ejemplo, explican desde Agremia, para calderas centrales, están vigentes en la Comunidad de Madrid el Plan Renove Privado de Salas de Calderas de (cambiatucaldera.com), que incentiva reformas de instalaciones térmicas comunitarias que sustituyan el combustible utilizado por gas natural, y el Plan Renove Público de Salas de Calderas, que es compatible con el anterior (www.fenercom.com). Y en breve también estará operativo el Plan Cambia 360 del Ayuntamiento de Madrid.

 

  • En el caso de instalaciones comunes, solicitar a la comunidad de propietarios, cuando sea necesario, la instalación obligatoria de repartidores de costes de calefacción o contadores de energía. Además de las operaciones periódicas de mantenimiento que resultan del contrato que tenga suscrita la comunidad con su empresa mantenedora, Agremia recuerda que en agosto entró en vigor la regulación de la contabilización de consumos individuales en comunidades con calefacción central. Esta nueva normativa obliga, de acuerdo a un calendario prefijado según la zona climática donde se ubique el edificio, a instalar contadores de energía individuales o repartidores de coste de calefacción en los radiadores de las habitaciones, siempre que sea técnicamente viable y económicamente rentable, de manera que se permita a dicho usuario final conocer y optimizar su consumo real de energía.

Desde Agremia también se recomienda a los usuarios instalar en los radiadores válvulas termostáticas (manuales o programables) para regular la temperatura de cada estancia.